Hace un poco más de dos años, estaba saliendo de una relación muy tóxica, mi familia y mi iglesia todavía se estaban recuperando de un huracán que había azotado nuestra isla unos años antes, y yo estaba decepcionada con mi carrera y me sentía un fracaso.
Estaba sumergida en depresión, llena de culpa, vergüenza, ansiedad y remordimiento. Sentía el corazón literalmente entumecido; como si su luz se hubiera apagado. Encima de todo eso, mi cuerpo estaba enfermo por todo lo que atravesaba.
Fue para ese tiempo cuando decidí realizar el internado en la Casa de Oración. Estar allí, de alguna manera, parecía como si el mundo se detuviera y yo estuviera sentada con todas mis emociones y luchas; se sentía bien pesado.
Así que decidí que era el momento perfecto para sentarme con el Señor y contarle todo lo que sentía. Y, sinceramente, estaba enojada con él. Pasé meses luchando con él, abriéndole mi corazón, diciéndole todo lo que sentía y pensaba sin filtros.
I’m not even kidding, every day!! I thought everyone must think I looked crazy for crying all the time. I would start talking with the Lord about what I was struggling at the moment, and would just begin to weep uncontrollably and would ask him to heal my heart. ¡Estaba decidida a no dejarlo ir hasta que me respondiera y liberara mi corazón!
¡Y Él hizo eso y mucho más! Me visitó muchísimas veces y respondió a muchas de mis preguntas. Me liberó de la depresión y de años de trauma y cargas, y empecé a sentir que la luz regresaba a mi corazón.
In a culture that is performance based, tears might look like a weakness. We often hold on to so much in our hearts just to seem strong. We have this need to look perfect and put together all the time. Even when we cry we apologize for it, it’s like we are ashamed of tears.
Friend, Jesus loves when we are real with him and we tell him, without any filter, what’s in our heart. He is not afraid of all our baggage and our big emotions. He is not afraid or intimidated with our questions. Nothing takes Him by surprise, He has seen it all already.
*¿Por qué dudamos entonces en acercarnos a Él en nuestra debilidad? Él ya nos espera con brazos amorosos para abrazarnos y acogernos.*
Creo que las lágrimas son tan especiales porque aparecen cuando las palabras no pueden; ellas terminan revelando nuestros verdaderos sentimientos. Las lágrimas nos mantienen tiernos y humildes, nos arraigan y nos hacen ver nuestra fragilidad. Hay belleza en las lágrimas porque muestran nuestro verdadero ser sin filtros.
When we decide to come to Jesus and weep, it’s like somehow tears are like a language that says how desperately we necesitamos a Dios. Cuando nos presentamos ante el Señor tal como somos; en nuestro quebrantamiento y debilidad, y clamamos a Él, esas tears don’t go unnoticed by Him!
¡Créame cuando le digo que Él sí toma cada una de nuestras lágrimas y las convierte en una cosecha de liberación y gozo!
Es posible que te sigan sucediendo cosas malas y sientas que el mundo está en tu contra, tal vez te hayan sucedido cosas que sientes que fueron injustas, o tal vez simplemente tienes que sincerarte contigo mismo de cosas con las cuales estas cargando y le has estás huyendo.
Whatever it is that you are going through, don’t be afraid of those tears; go before the Lord, pour your heart out, cry to Him. Those who cry and show their emotions before Him are the courageous ones. He hears you Friend! Keep showing up with your tears. In good time He will bring out of your tears a harvest of joy and healing!
Hola a todos! mi nombre es Gabriella pero me puedes llamar Gaby.
¡Bienvenido a mi Blog!
He creado este espacio con el propósito de compartir lo que el Señor ha puesto en mi corazón de la manera más real y genuina posible. Quiero invitarte a mi camino de seguir a Jesús y espero poder inspirarte en el tuyo.
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