Skip to content

Un Paso a la Vez

Hace un par de meses estuve en un servicio en mi Iglesia y mientras estaba allí,

* Pude ver una imagen de Jesús. Lo vi caminando delante de mí. Iba dando pasos, uno delante del otro, como si saltara juguetonamente. Mientras lo hacía, extendía una mano hacia mí y me miraba con sus penetrantes ojos llenos de amor. Sentí que me decía: «Sígueme, un paso a la vez». Lo dijo sonriéndome y dando un pequeño salto para dar otro paso.

Recuerdo que esa semana estuve muy ocupada que naturalmente estaba cansada y ansiosa. Después de que Él me habló al corazón, rompí a llorar. Me di cuenta de que cargaba con un peso innecesario. 

Realmente sentí que Él me decía: “Gaby, ¿por qué te agobias tanto? Estas tomándolo todo muy a pecho. Relájate un poco. ¡Sígueme! ¡Mírame! ¿No ves lo emocionante que es seguirme?”

Jesús es tan misericordioso que nos llama la atención cuando otras cosas nos distraen de Él. Él desea ser el centro de nuestro afecto.

“Vengan a mí, todos los que están fatigados y cargados, y yo los haré descansar. Lleven mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para su alma. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Mateo 11:28-30

Como creyentes, a veces tenemos la mentalidad de que necesitamos tener todo resuelto en nuestra vida o que las cosas lleguen en el momento preciso para seguirle. 

Por esto, podríamos terminar esforzándonos constantemente por obtener cosas en el Señor, lo que nos hace perder de vista nuestra relación personal con Él y terminar agobiados. 

Otras veces podemos sentirnos frustrados porque le hacemos promesas a Dios de cosas que le vamos a dar, y luego terminamos fracasando miserablemente, lo que provoca que culpa y vergüenza nos invadan y nos condenen. 

O quizás estemos haciendo lo que el Señor nos ha pedido que hagamos, pero con nuestras propias fuerzas, por lo que terminamos cansados y agobiados.

Regresa a tu Pastor

Debemos llegar a comprender que no necesitamos esforzarnos por llamar su atención, pues ya hemos sido llamados hijos e hijas. No somos mendigos, sino que ahora tenemos una cercana relación con Dios. 

Y Jesús, como primogénito, nos enseña a aprender de Él, que es humilde y manso. Y así como Jesús se entregó por completo al Padre y le obedeció, nosotros seguimos sus pasos.

Seguirle no se trata de tenerlo todo resuelto, sino de entrega y obediencia. Esto requiere humildad y mansedumbre. En cualquier etapa de la vida en que nos encontremos, ya seamos nuevos creyentes o llevemos diez años siendo salvos, debemos reconocer que le necesitamos. 

Debemos humillarnos y rendirnos a la guía del Señor en cualquier etapa de nuestra vida en la que nos encontremos. 

"A él le abre el portero, y las ovejas oyen su voz. A sus ovejas las llama por nombre y las conduce afuera. Y cuando saca fuera a todas las suyas va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz." Juan 10:3-4

Somos sus ovejas y necesitamos aprender a escucharle y seguirle. 

*La manera de conocer a alguien es pasando tiempo con ellos.*

Las pequeñas decisiones que tomas en tu diario, cuentan mucho para el Señor. Cada sí que le das en tu corazón, cada vez que te inclinas hacia él, ¡cuenta mucho! 

Con el tiempo, esas pequeñas decisiones te llevarán a decisiones cada vez más importantes, pero concéntrate en lo que tienes delante y ve paso a paso.

Y si sigues mirándolo, un día mirarás atrás y verás que has dado muchos más pasos de los que imaginabas. Ya no hay vuelta atrás, pero cada uno de esos pasos valen la pena.

Palabras de Motivación

Quiero animarte a que fijes tu mirada en Él y sigas los pasos que él te muestra, no mires hacia el lado. Simplemente míralo a Él, y lo que te esté pidiendo en esta temporada; entrégaselo.

Sé fiel en lo poco y no desprecies los pequeños comienzos. Él está cerca de esos momentos, más de lo que crees.

Disfruta de lo que significa conocer a Dios y seguirlo. En Él encontrarás el descanso perfecto para tu alma. 

"Me mostrarás la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud de gozo, delicias en tu diestra para siempre." Salmos 16:11

Últimas Publicaciones

Esperando en el Señor

Un Paso a la Vez

Gratitud: Un Estilo de Vida

ES